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Errores más comunes en la traducción de una web

Errores más comunes en la traducción de una web

Cuando tomas la sabia decisión de globalizar tu negocio y traducir tu web, surgen un par de dudas inevitables: ¿Cómo traducir una página web de forma correcta? ¿Cuáles son los errores más comunes en la traducción de una web?

Si el contenido de la web no se traduce de forma eficaz, no solo será una pérdida de tiempo y dinero, también arruinará tu presencia online a nivel internacional. Hemos encontrado algunos de los errores más comunes en la traducción de una web que debes evitar a toda costa.

Usar un traductor automático gratuito

Todos conocemos Google Translate o DeepL, traductores automáticos gratuitos. La tentación de usarlos es muy grande, ya que solo debes copiar y pegar el contenido, escoger el idioma que se va a traducir y tu contenido aparecerá traducido en segundos.

Seguro que ya conoces el refrán de que “lo barato sale caro”. Y este es, sin duda, el mejor ejemplo, ya que este tipo de traducciones te pueden traer más problemas que beneficios. Además, aunque te parezca increíble, ¡este es uno de los errores más comunes en la traducción de una web!

No hay peor error que traducir un texto mediante un traductor online. Este método casi siempre genera una mala traducción, excesivamente literal, que no te ayudará en nada a crear negocio. ¡Todo lo contrario! Ten en cuenta que una mala traducción simplemente alejará irremediablemente a los clientes potenciales de tu web. Todos queremos leer contenidos en nuestra lengua materna, pero cuando detectamos errores gramaticales o de contexto, inevitablemente desconfiamos de la empresa y de los productos o servicios que ofrece.

Traducciones realizadas por traductores no profesionales

Todos conocemos casos en lo que la traducción ha sido realizada por un primo o un amigo que habla, por ejemplo, inglés con fluidez. Muchas veces pensamos que por el simple hecho de dominar a la perfección dos idiomas estamos totalmente capacitados para realizar cualquier tipo de traducción. Pero lo cierto es que esto no es así. Un traductor profesional no solo “conoce la lengua”, sino que la domina hasta tal punto que la hace suya. Además, conoce la cultura y las costumbres asociadas a su idioma de trabajo profundamente. Para ello, un buen traductor profesional se hace, ya que debe formarse profesionalmente cursando un grado oficial en Traducción. Hay que tener en cuenta que la carrera de Traducción no es un curso para aprender idiomas; el objetivo final es que los alumnos aprendan a traducir, por lo que la lengua en que uno traduce ya debe venir aprendida de casa.

No localizar una web

La localización de una página web empieza por una adaptación de los contenidos, es decir, se trata de una traducción que toma en cuenta los usos y costumbres del mercado objetivo. La localización implica que el traductor encuentre las palabras y expresiones más relevantes y atrayentes para los lectores nativos, de esta forma creará un clima de confianza con el público objetivo. El lector no se dará cuenta de que se trata de una traducción, ya que simplemente estará leyendo en su lengua materna.

Este punto es uno de los más desconocidos por el público en general, ya que la “localización web” es un término muy específico dentro de la jerga de traducción. Por tanto, si no traduces tu web de forma profesional, no la estarás localizando y perderás oportunidades de negocio. Este hecho constituye también uno de los errores más comunes en la traducción de una web.

Traducir solo partes de la web

A menudo nos encontramos con páginas que solo tienen traducida una parte de la web. Por ejemplo, se centran en la traducción de los productos que comercializan, pero no las entradas de blog que redactan semanalmente (porque creen que resulta caro traducir de forma periódica y carece de importancia). ¡Grave error! Es mucho más caro tener una web traducida a medias, que genera desconfianza. Para que la experiencia del consumidor sea realmente satisfactoria se debe traducir todo.

No elegir correctamente los idiomas a los que traducir una web

Uno de los errores más comunes en la traducción de una web es asumir que es suficiente con una traducción al inglés o al francés, ya que es la segunda o tercera lengua más hablada del país al que quieres expandir tu negocio.

Para evitarlo, puedes plantearte las siguientes preguntas, antes de elegir los idiomas a los que traducirás tu sitio web:

  • ¿Cuál es el idioma más utilizado para realizar búsquedas en Google en el país al que quiero orientar mi negocio?
  • ¿Qué particularidades idiomáticas existen en ese país? Por ejemplo, el inglés utilizado en Estados Unidos es diferente al utilizado en el Reino Unido. Por lo tanto, deberás tenerlo en cuenta a la hora de traducir el SEO.

 No tener una estrategia SEO internacional 

Uno de los errores más comunes en la traducción de una web (y desconocido por mucha gente) es el de adentrarse en el mundo web multidioma sin haber diseñado antes una estrategia SEO basada en un análisis previo, tanto interno como externo.

Sin una buena estrategia SEO, el proceso de captación de tráfico se puede ver afectado y malgastarías recursos en forma de tiempo e inversiones en públicos objetivo poco competitivos. Lee este artículo para averiguar cómo crear una buena estrategia SEO internacional.

Para evitar los errores más comunes en la traducción de una web, escoge siempre la traducción profesional

Conocer la mejor forma de traducir una página web a otros idiomas no es tarea fácil. Por eso, hay que apostar por una empresa de traducción de confianza, formada por traductores nativos y experimentados en la traducción y localización de una web. ¡Escoger una buena agencia de traducción te ahorrará tiempo y muchos disgustos!

 

En definitiva, si quieres traducir tu sitio web de forma profesional y de calidad, ¡escríbenos! Estudiaremos tu web y te ofreceremos la mejor opción.