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Entrevistamos a nuestra vendor manager

Esta semana entrevistamos a Stefania Romano, nuestra vendor manager. Stefania es licenciada en lenguas y literaturas modernas, tiene un máster en lenguas aplicadas y varios cursos de idiomas. Su trayectoria profesional se ha centrado en redactar, revisar y corregir todo tipo de contenido. También ha trabajado como consultora, análisis de datos y ha gestionado varios CRM manteniendo y mejorando sus bases de datos. Todas estas habilidades le han proporcionado la experiencia adecuada para poder desarrollar su trabajo en AT a la perfección. Hemos conocido su opinión sobre este sector y hacia dónde va la traducción.

 

¿Cuántos idiomas hablas?

Cuatro. Italiano, español, inglés y francés.

 

¿Por qué te decantaste por esta profesión?

Las lenguas han sido siempre mi pasión. Este sector está evolucionando mucho y mi intención es siempre mejorar. Desde que yo estudié ha habido muchos cambios y me encanta conocer las actualizaciones del desarrollo tecnológico en la traducción y en la lingüística en general.

 

¿Te gusta lo que haces? ¿Por qué?

Me gusta mi trabajo porque pongo en contacto a los traductores con nuestra empresa mirando siempre las necesidades de los dos e intentando encontrar una solución para ambos. Es decir, encuentro a traductores que buscan trabajo y al mismo tiempo proporciono proveedores lingüísticos a la empresa.

 

¿Hacia dónde te parece que va el sector de la traducción?

Nuestro sector se dirige hacia la traducción automática. Los traductores se están convirtiendo cada día más en controladores de calidad y revisores, con la ventaja de que podrán optimizar mejor el tiempo ya que les facilita más el trabajo. La automatización no es una amenaza para los traductores porque siempre va a haber la necesidad de una persona, lo único que hace es ayudar a realizar el trabajo con más rapidez y precisión, ofreciendo ventajas como la coherencia textual y terminológica. Además, en algunas combinaciones lingüísticas no siempre resulta del todo satisfactoria y por eso hace falta la intervención de un traductor para revisar y corregir esos errores.

 

En tu opinión ¿qué hace que AT destaque por encima de sus competidores?

Lo que diferencia AT de los demás, y considero que es su punto fuerte, es que desarrolla su propia tecnología. Los técnicos de la casa han creado una herramienta propia que permite acumular mucha memoria de traducción proporcionando una traducción automática de alta calidad. En mi trabajo estoy en contacto con los traductores y ellos están encantados con la traducción automática porque les facilita mucho el trabajo.

 

¿Cuál ha sido el reto más difícil que has tenido que afrontar desde que trabajas aquí?

A veces no es fácil localizar a traductores especializados en sectores muy concretos, como es el caso de textos de aeronáutica o manuscritos de historia. Algunas combinaciones lingüísticas como español-mongol o español-hebreo también son difíciles de encontrar.

 

¿Cuál ha sido tu mayor logro en AT?

Mi mayor logro ha sido realizar toda la organización de la red de proveedores externos para poder encontrar al traductor ideal para cada proyecto.

 

La tecnología y la traducción son muy diferentes. ¿Cómo crees que encajan en AT?

Yo creo que la traducción y la tecnología son muy similares. Los logros de la lingüística computacional y la traducción neuronal de los últimos años lo confirman. La traducción se puede automatizar porque está basada en idiomas que siguen unas reglas y esto permite que se puedan definir unos procesos de reproducción lingüística y prever el mensaje de destino, con resultados más o menos satisfactorios, dependiendo de la combinación lingüística.

 

Cada año miles de países son el destino que elige la gente para disfrutar de las vacaciones. ¿Crees que la traducción es importante para viajar?

La traducción es fundamental porque no todo el mundo habla el mismo idioma y siempre hace falta para ayudar a las personas a entender. Nuestra profesión es muy importante en este campo porque no debe haber errores en la adaptación del contenido, en las estaciones de trenes, en los aeropuertos o en guías turísticas. A veces, hay errores de traducción que pueden ser  graciosos, pero hacen que el mensaje no cumpla con la función informativa del texto original y confundan al viajero.

 

En conclusión, la traducción es imprescindible en el mundo en el que vivimos hoy en día. Cualquier persona la ha necesitado al menos una vez en su vida para tramitar un mensaje, y nuestro reto es conseguir que la comunicación sea siempre más rápida y fiable sin importar el idioma.