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Traductor jurídico vs. traductor jurado

traductor jurídico

En muchas ocasiones, una empresa se encuentra con la necesidad de traducir un documento legal y, como considera que es un documento muy importante, opta por la traducción jurada para asegurarse de que la calidad de dicho documento es máxima. Pero la realidad es que no siempre es necesario jurar una traducción, lo más habitual es que se necesite una traducción jurídica. Aunque de entrada puede parecer que la traducción jurada y la traducción jurídica son lo mismo, existen diferencias entre ambas traducciones. Y, por supuesto, también veremos el perfil del traductor jurídico vs traductor jurado. ¡Vamos allá!

Definamos qué es la traducción jurídica y el traductor jurídico

La traducción jurídica o traducción legal es la que se aplica a documentos oficiales o privados de carácter legal, como por ejemplo contratos, normativas o sentencias. Estos documentos requieren de un vocabulario muy técnico que debe tener en cuenta términos específicos y figuras jurídicas.

Por esta razón, es indispensable confiar la traducción jurídica a traductores profesionales especializados en el sector legal, ya que, de lo contrario, muchas equivalencias entre sistemas legales de diferentes países pueden ser erróneas. Al tratarse de documentación muy sensible, las repercusiones de una mala traducción en este campo pueden acarrear consecuencias legales graves.

Traductor jurídico

Un traductor jurídico  se encarga de la traducción de documentos de ámbito legal. Este tipo de traducción es bastante compleja, ya que se debe tener un gran conocimiento de los conceptos jurídicos, a la vez que  debe conocer las leyes y procedimientos de los dos sistemas legales: el del país del texto original y el del destinatario. No basta con traducciones literales, pues se tratan de documentos con efectos legales. El traductor jurídico debe conocer los conceptos, significado y englobarlo todo en un contexto jurídico.

El traductor jurídico debe cuidar la precisión lingüística y el rigor terminológico. Además de conocer y usar los términos más precisos dentro de la especialidad, se requiere también una capacidad de documentación y creación terminológica para poder traducir los conceptos y figuras legales que no tengan una equivalencia exacta en el idioma de destino.

¿El traductor jurídico puede ser un traductor jurado?

Un traductor jurídico, tal y como hemos visto, se dedica a traducir textos provenientes de los distintos campos del Derecho.

La traducción jurada, sin embargo, no está circunscrita a priori a un campo de especialidad determinado ya que por ella se entiende «la versión de un texto de una lengua a otra en la que un traductor jurado da fe que corresponde al original.

Por tanto, un traductor jurídico no es lo mismo que un traductor jurado, pero sí puede darse el caso de que un traductor nativo especializado en el área del derecho sea también un traductor oficial.

Traducción jurada

Hablamos de traducción jurada cuando ha efectuado la traducción de documentos oficiales un traductor reconocido oficialmente por un estamento legal, que en el caso de España es el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación. Pese a que pueda sorprender a mucha gente, el texto traducido no tiene por qué estar estrictamente relacionado con asuntos jurídicos o legales. La traducción jurada es la garantía de que el documento original y el escrito en una segunda lengua contienen la misma información.

¿Quién puede hacer este tipo de traducción?

Una traducción jurada, sea de la temática que sea, solo puede hacerla un traductor jurado. Estos traductores están acreditados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, tienen un número de identificación y únicamente pueden llevar a cabo traducciones juradas con las lenguas que el propio ministerio le ha asignado. Todas las traducciones que el traductor haga fuera de su combinación de idiomas asignada no podrán ser juradas y, en consecuencia, su oficialidad será nula.

¿Cuándo es necesaria una traducción jurada?

Según la legislación española, es necesario que todos los documentos que no estén redactados en la lengua española y que deban surtir efecto legal en España vayan acompañados de la correspondiente traducción jurada. Estas siempre van acompañadas del sello de un traductor jurado y tienen un carácter oficial ante las autoridades.

¿Qué documentos deben jurarse?

  • Licitaciones públicas
  • Escrituras notariales
  • Contratos
  • Estatutos de sociedad
  • Patentes
  • Poderes notariales

Otras particularidades de la traducción jurada

Una de las principales diferencias de la traducción jurada es que el documento traducido se entrega en papel y pocas veces en otro formato, ya que los requisitos de jurar una traducción son la firma del traductor y su sello oficial. A parte de su firma, también debe añadir una breve descripción de la traducción llevada a cabo para garantizar la fidelidad de la traducción al documento principal.

Por último en algunos casos en que el documento es oficial o está firmado por un funcionario, debe llevar la denominada apostilla de la Haya, que garantiza que el funcionario o departamento está autorizado por el Estado para emitir el documento y ha estado presente en la traducción jurada.

 

En AT Language Solutions tenemos más de 20 años de experiencia ofreciendo servicios de traducción jurada y traducción jurídica. ¿Hablamos?