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Formas de medir el ROI en traducción

ROI en traducción

Para poder expandir una empresa a nivel internacional y conquistar otros mercados, la localización es una inversión inevitable y muy importante. Sin embargo, cuando llega el momento de medir el ROI de la traducción, es decir, los beneficios e ingresos que ha aportado esta inversión a la empresa, este se convierte en un auténtico quebradero de cabeza.

¿Por qué? Porque medir el ROI de la traducción requiere aislar elementos tangibles que no son aislables. La traducción es solo una inversión más para obtener beneficios en el mercado. Es difícil determinar qué porcentaje de los ingresos se asigna a la traducción y qué se asigna a todos los demás aspectos empresariales y estratégicos de la entrada en el mercado. En este artículo nos adentraremos en los retos que supone medir el ROI de la traducción y en cómo mostrar el valor que aporta.

 

Los retos de medir el ROI en traducción

Aunque el objetivo de las empresas es aumentar el ROI de la traducción, también es un reto demostrar exactamente en qué medida la traducción mejora el resultado. Por muy importante que sea la traducción para aumentar la rentabilidad del mercado, ese valor también se comparte con otros componentes, entre ellos:

  • Campañas de marketing
  • SEO
  • Google Ads
  • Branding
  • Equipos de ventas
  • Agencias locales que aumentan el conocimiento de la marca

Cada uno de estos componentes contribuye a los ingresos globales asociados a cualquier entrada a un mercado específico. Esto es lo que hace que determinar el ROI de la traducción sea el “santo grial” para los gestores de traducción. Cuando no se puede dar una respuesta definitiva sobre la rentabilidad de la traducción, es fácil descuidar su importancia. Un mejor enfoque para determinar el valor de la traducción es medir los costes/riesgos de no hacerlo.

¿Por qué debes traducir los contenidos de forma profesional?

Aunque es casi imposible medir el ROI de la traducción, puede resultar muy evidente que no invertir en traducción (o hacerlo de forma errónea) perjudica seriamente la imagen de la empresa y, por consiguiente, el ROI esperado. Esto se puede ver, por ejemplo, analizando la tasa de rebote del sitio web. Se trata de un cálculo basado en el número de visitantes que abandonan una de las páginas del sitio sin realizar ninguna acción específica, por ejemplo, hacer clic en otro enlace, rellenar un formulario o comprar un producto. Una tasa de rebote óptima se sitúa alrededor del 45 %, y todo lo que supere el 60 % se considera elevado y merece la pena ser investigado. Si el contenido no está bien traducido, los usuarios no permanecerán en la web durante mucho tiempo, preferirán buscar entre las otras opciones disponibles para encontrar un sitio que se adapte mejor a sus necesidades.

Otro gran indicador de que una mala traducción perjudica el ROI de la empresa son las quejas de los clientes. Como sabrás, los consumidores son muy impacientes e implacables a la hora de decidir si les gusta un sitio web porque siempre hay otras empresas entre las que pueden elegir. Los usuarios adoran leer, comprar, averiguar, saber, en su lengua materna. Por tanto, cuando acceden a una web, ni siquiera deben darse cuenta de que se trata de una traducción, ¡sino que debe parecer que la web está redactada originalmente en su lengua! Así pues, no traducir el contenido de una web, hacerlo mal o solo por partes produce el efecto contrario. El usuario no se sentirá cómodo y abandonará la web, así de simple. Tratar la traducción como un gasto innecesario porque no se puede determinar exactamente cuánto aumenta el retorno de la inversión puede ser más perjudicial que invertir plenamente en ella, así de claro y contundente.

¿Es capaz la traducción de llevar una web al estrellato?

Cuando se hace bien, la traducción eleva exponencialmente la eficiencia de una web, ya que es capaz de atraer a los consumidores para que compren un producto o servicio. A continuación, detallamos algunos conceptos que hay que tener en cuenta para saber si la traducción ha contribuido (o no) al éxito de una página web:

Aumento de las ventas

La traducción adecuada de los contenidos otorga a la página web más credibilidad, ya que proporciona a los consumidores una buena experiencia de usuario y ayuda a que su producto sea “de confianza”. Este tipo de contenido aumenta considerablemente las posibilidades de que los consumidores compren el producto o servicio. Por tanto, la traducción profesional del contenido aumentará, sin lugar a duda, los beneficios.

Optimización del SEO

Antes de empezar a traducir una web, nuestros traductores especializados en marketing digital llevarán a cabo un estudio exhaustivo de las palabras clave del mercado de destino, es decir, las palabras o expresiones que usan los internautas para buscar contenidos de interés en buscadores. Para ello, se fijarán en el volumen de búsquedas y en el nivel de competencia. En este sentido, podemos encontrarnos que el número de palabras clave puede reducirse o aumentar respecto del idioma de origen. Debemos tener en cuenta el mercado al que nos dirigimos, no solo el idioma, ya que las palabras clave en el Reino Unido no tienen por qué coincidir con las del mercado americano. Una vez que tengamos las palabras clave definidas, elaboraremos una estrategia en buscadores internacionales previa a la traducción SEO.

Optimiza el ROI de tu traducción

Cuando la traducción no se realiza de forma profesional, el resultado puede ser mucho más caro que la inversión que supone una traducción de calidad. Confiar en una empresa de traducción en todas las fases de internacionalización de un negocio es la mejor opción para conseguir un crecimiento real de la empresa, que se traducirá en un incremento de la facturación. En AT entendemos perfectamente la importancia que adquiere la traducción para incrementar la rentabilidad de una empresa y optimizar el ROI. ¿Hablamos?

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